Por Marco Mazon Gomariz

El pasado 10 de Septiembre, el kazajo Gennady Golovkin volvió a imponerse en el ring, ésta vez ante el valiente Kell Brook, el cual aseguraba que estaba escrito en las estrellas que él saliera victorioso de ese combate, pero no leyó bien, pues en el quinto asalto su propio entrenador tuvo que tirar la toalla, visto que Brook ya no contraatacaba ante la misteriosa y demoledora fuerza de Golovkin y, además, corría el riesgo de perder la vista, pues Golovkin le había causado una fractura en el hueso ocular.

Para sorpresa de muchos, Golovkin no fue el boxeador técnico que acostumbraba a ser,  recibió y falló muchísimos golpes, muchos más de lo habitual, lo que muchos interpretaron como debilidades.  El mismo GGG avisó de que no iba a boxear, sino a librar una auténtica pelea callejera, en la que, aparentemente, no hubiera ganado si no fuera por su inmenso poder de pegada. Pero, ¿por qué vimos un Golovkin tan vulnerable? ¿De verdad Brook le superó en cuanto a técnica boxística? Desde el primer momento en que lo vi recibiendo golpes con total naturalidad, tuve el presentimiento de que todo formaba parte de una estrategia.

Gennady Golovkin lleva 36 combates invicto, con una sorpresiva racha de 33 TKO, un récord nunca visto en la historia de la categoría de peso mediano. Nadie en su división quiere pelear con él, Canelo le entregó el título Mundial WBC después de decir que él no le entregaría el título sin pelear, Chris Eubank Jnr y su padre le utilizaron durante meses para darse propaganda a sí mismos para después no firmar el contrato, Saunders tampoco, y mucho menos Miguel Cotto. ¿Qué hacer cuando tienes 34 años y estás en el momento crucial de tu carrera pero nadie importante quiere enfrentarse a ti? El reloj gira en contra. Hay que recurrir a la astucia.

Desde tiempos inmemoriales, se ha usado en la guerra la táctica de aparentar estar herido para que el  enemigo se crezca y decida atacarte. Pues esto es lo que creo que ha puesto en práctica Golovkin y su equipo. Creo que el plan les ha funcionado de maravilla, antes Saunders pedía mínimo 5 millones de libras por pelear con Golovkin, y ahora, después del combate contra Brook, ya ni siquiera habla de dinero, dice que está dispuesto a enfrentarse a él cuando sea. Golovkin les está tendiendo una trampa mortal, en la que van a caer todos. Creo que la pelea de Golovkin fue una lección magistral de inteligencia y actuación, pues representó su papel de tal manera que ninguno sospechó nada.

Lo que más llamó la atención y sumó a mi alocada teoría de que todo es parte de una genial estrategia, fue la forma en que Golovkin hablaba de los golpes que había recibido. Lo decía con una soltura pasmosa, parecía reírse de sí mismo, como si ya estuviera planeado. No por nada dijo en la conferencia después del combate: “Ahora que mis contrincantes me han visto, espero que por fin decidan firmar el contrato.” En mi opinión, lo ha dejado bien claro sin decirlo directamente, ha tenido que aparentar flaquezas para que las fieras que le huían decidan plantarle cara.

Personalmente, creo que después de vencer a Saunders y arrebatarle el último título que necesita para volver a unificar le peso mediano como ya hizo Bernard Hopkins, debería subir a las 168 libras y enfrentarse a Andre Ward, o atreverse un poco más y subir a las 175 para pelear con Kovalev, lo que yo creo que sería un magnífico combate. Muchos compañeros de sparring de Golovkin han hablado de su fuerza de pegada, y algunos dicen que los pesos pesados de ahora ya no pegan como él pega. “Es como si tuviera hierro en las manos.”- dijo Gabriel Rosado. Creo que Golovkin contra Ward y luego contra Kovalev sería mucho más interesante que contra Canelo, pues, aunque el mexicano sea uno de los mejores y posea un gran talento, Golovkin es un mundo aparte, y dudo de que aguante más de 8 asaltos con el kazajo. Ward es un boxeador tan inteligente y dotado como Floyd Mayweather, pero Golovkin no debe ser tildado solo de boxeador con fuerza, es muy inteligente y, su trampa mortal, una prueba más de ello, en la que espero que caigan aquellos que solo se atreven a luchar contra alguien cuando creen tener ventaja..

La trampa mortal de Golovkin